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La quinua constituye un producto de excepcionales cualidades nutritivas, cuyo cultivo puede adaptarse muy fácilmente a las exigencias de los mercados demandantes de alimentos orgánicos, por sus elevadas cualidades nutricionales.

La quinua (Chenopodium quínoa), se cultiva en la zonas andinas de Bolivia, Perú, Colombia, Chile y los Andes Argentinos. En el último tiempo, las expectativas para su producción han aumentado entre los agricultores debido a la creciente demanda en los mercados locales e internacionales.

En Bolivia, la producción de quinua, se da en el altiplano norte, centro y sur que comprende los departamentos de Potosí, Oruro y La Paz. Las prácticas orgánicas permiten obtener granos de calidad Integral, es decir, con cualidades nutricionales, libres de contaminación química (sin plaguicidas ni elementos nocivos), de apariencia física y sabor, que hacen que sea más apreciada comercialmente, con precios entre 15 y 30% mayores al del producto convencional.

Sin embargo, la alta demanda mundial, han convertido a la quinua en un monocultivo que está desplazando otras actividades como es el caso de la ganadería y la siembra de otros cultivos como es el caso de los tubérculos andinos.

Esta situación se ve agravada porque al ser un monocultivo, ha generado un incremento en las plagas que atacan a este cultivo ocasionando serios daños en la calidad y cantidad del producto final. Esta situación, está generando un impacto en los suelos del altiplano y especialmente en las zonas donde se cultiva este grano andino, en las que mas del 90% esta en proceso de desertificación, debido al uso de agroquímicos y al inadecuado manejo de los suelos.

Por estas razones es que PROBIOMA, en alianza con empresas, organizaciones de productores como es el caso de la Cámara de Productores de Quinua de Oruro (CADEPQUIOR), FAUTAPO y empresas distribuidoras, inició hace algunos años, pruebas de campo y validación del control biológico desarrollado en el país en base a microorganismos, abonos foliares orgánicos y caldos minerales, que son productos admitidos y certificados internacionalmente para la producción orgánica y ecológica.

En este sentido se inició un programa que permitió fortalecer la oferta biotecnológica dirigida a facilitar herramientas y técnicas de manejo de plagas, en el ámbito del manejo ecológico. Por ello durante los últimos tres años, PROBIOMA ha desarrollado acciones destinadas a validar y transferir alternativas de control biológico de plagas. Es el caso de los biorreguladores, abonos foliares orgánicos, y caldos minerales, para el control de insectos plagas y su adaptación en pisos ecológicos de altura en el altiplano boliviano.

Como resultado de este proceso, solo entre los años 2010 al 2012 , se han transferido mas de 40.000 dósis de productos biológicos, que han significado una cobertura de mas 10.000 hectáreas bajo control biológico y la sustitución de mas de 8.000 litros de agroquímicos.

La validación de las propuestas de manejo ecológico de plagas con énfasis en control biológico y los resultados alcanzados han demostrado la factibilidad de esta alternativa científica desarrollada en nuestro país y que esta aportando a mas de 250.000 hectáreas en mas de 60 cultivos en todo Bolivia y el Paraguay.

Estos resultados que se expresan en cifras concretas, son un aporte al manejo sostenible del cultivo de la quinua, a la conservación de suelos y a la salud humana.

Aun falta mucho por hacer, pero lo alcanzado hasta ahora con el control biológico, es una muestra que la innovación tecnológica de la biodiversidad es un hecho concreto y que es la base de un verdadero desarrollo sostenible del país.